LOS AMORES DE JANE AUSTEN

Resulta imposible pensar que la mujer que escribió algunos de los romances más admirados de la literatura nunca haya conocido la dulzura del amor.
Tom Lefroy, político irlandés, fue el primer hombre que hizo soñar a Jane. La conoció cuando visitaba a unos parientes en Hampshire, Inglaterra. Durante ese tiempo se convirtieron en buenos amigos, pasando gran parte del día juntos.
Jane escribió a su hermana Cassandra:
"...casi tengo miedo de decirte cómo nos hemos comportado mi amigo irlandés y yo. Imagínate todo lo más libertino y más escandaloso..."
Estas líneas vislumbran el fuerte lazo que existió entre ellos. Sin embargo, seis días después Jane volvió a escribir a su hermana comunicándole el fin de su relación :
"Por fin llegó el día en el que flirtearé por última vez con Tom , y para cuando recibas esto, habrá acabado. Mis lágrimas corren mientras te escribo ante esta melancólica idea".
Años más tarde, Harris Bigg-Wither, un compañero de juegos de la infancia, le propuso matrimonio. Aquí el romance fue desplazado por la conveniencia para ambos.
Jane aceptó la propuesta, pero después de meditarlo, rompió el compromiso.
Harris no era Tom. Harris nunca despertó en ella  las sensaciones que una vez le provocó su adorado Tom Lefroy.
No existen cartas o escritos sobre la ruptura de ese compromiso, pero se puede deducir el pensamiento de Jane sobre el asunto al leer los consejos que le da a sus sobrina Fanny:
"...te rogaré que no te comprometas, no pienses en aceptarlo a menos de que realmente te guste. Cualquier cosa es mejor y más soportable que un matrimonio sin afecto".
Encantadora pero perpendicular, amada en casa pero temida por los extraños, de lengua mordaz pero de corazón tierno; contrastes que no son incompatibles y que describen de forma rotunda la personalidad de esta mujer que buscó el amor, pero que solo pudo cristalizarlo en sus brillantes novelas.


Poema de Rudyar Kipling a Jane Austen

Jane fue al Paraíso:
Eso fue justo.
El buen Sir Walter la siguió
y la escoltó por las escaleras
Henry y Tobías
y Miguel de España,
permanecieron con Shakespeare en lo alto
para dar la bienvenida a Jane.

Luego los tres Arcángeles
Le ofrecieron cualquier regalo del Cielo
Que a ella se le antojara.
Los ojos de Azrael se posaron sobre ella,
Las alas de Rafael la cubrieron,
La espada de Miguel se apoyó en su corazón
Jane dijo:"Amor"

Al instante el sabio Serafín
Puso sus dedos en sus labios
 Y fue a buscarlo.
Atravesó el Zodíaco
Exploró los cielos del Norte
Y murmuró entre las Nebulosas:
"¿Quién amó a Jane?"

En un limbo privado
En el que a nadie se le había ocurrido buscar
Se encontraba sentado un caballero de Hampshire
Leyendo un libro.
Se llamaba Persuasión
Y contaba la simple historia de amor
que había existido entre él y Jane.

Escuchó la pregunta que circuló por el Cielo
Cerró el libro y respondió: "¡Yo la amé y aún la amo!"
En calma pero con prisa entró al Paraíso
¡El hombre que Jane amó!...


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